El presidente de la Asociación Iberoamericana de Cuentoterapia ha sido entrevistado en su calidad de experto en cuentos en base a su larga trayectoría de experiencias, interés y estudio en los mismos. Dicha entrevista, en dónde ha puesto en valor la importancia de los cuentos, entre ellos los maravillosos y sus arquetipos, ha sido publicada por Europa Press el 26 de Noviembre de 2018 en el siguiente enlace tenéis el texto integro de la entrevista:  Ver noticia completa





Extracto de la entrevista:

"El presidente de la Asociación Iberoamericana de Cuentoterapia, Lorenzo Hernández Pallarés, ha defendido la necesidad de recuperar el cuento tradicional que ha ido pasando oralmente de generación en generación, aquel cuento que habla del demonio, de magos, hadas, dragones, luchas y héroes.

Y es que, ha manifestado en una entrevista a Europa Press, el cuento "es como una vacuna que te inmuniza y te da anticuerpos para luchar contra los problemas que se te pueden presentar en la vida", problemas como el acoso o el 'bullying', de los que considera que hay que visibilizarlos y existen decenas de títulos de álbumes ilustrados que ya hablan de ello.

El cuento "enseña, pero no adoctrina, emociona, transmite y hace empatizar con el niño, darse cuenta de que a veces se siente solo, pero hay un trabajo por hacer", ha lamentado este experto, que resalta que la tarea corresponde al núcleo familiar, dado que no vale con llenar la estantería del niño con libros, sino que hay que implicarse, "contarle al niño el cuento, no dárselo para que esté entretenido; tiene que ser un vehículo de comunicación". "Tienes que estar presente, señalarles las cosas, preguntarle por los dibujos, porque si tú no se los cuentas, ellos no van a acceder al significado, ni a la comprensión de lo que leen", indica.

En su opinión, "si leyéramos y jugáramos más con los niños, si hubiera más interacción, se darían menos" problemas acuciantes como el acoso. El papel de los maestros, a su vez, no es el de "vigilar el patio, no necesitamos más policías-vigilantes, sino personas con funciones educativas, mentores, que indiquen como se respeta al otro y no discriminar".

En esta misma línea, ha aplaudido el hecho de que se siga haciendo uso del cuento oral de toda la vida y los cuentos ilustrados, frente a los cuentos Disney, de los que opina que son "una mutilación de los cuentos populares y una contaminación de sus valores tradicionales".

De hecho, no duda en afirmar que "se hace bien en aparcar el cuento Disney, porque su ideología es machista". "La factoría Disney hizo películas ideologizadas con valores de pequeños burgueses, clase media y represores; el problema fue cuando la industria editorial hizo posteriormente muchos libros sobre ello y han mantenido esos valores", critica.

"Lo bueno de los nuevos cuentos ilustrados es que van contra ese tipo de cuento, de encefalograma plano", dice, y añade que "si se lee a Andersen o los Hermanos Grimm no tiene nada que ver con las versiones de la factoría Disney".

CUENTOS EMOTIVOS Y ORALES

También confirma ese auge de la literatura infantil con cuentos ilustrados, cuentos como 'El Pollo Pepe' o el 'Monstruo de Colores', entre otros, que lo que hacen es "tocar tu emoción, emocionarte, hacerte sentir y hacerte comprender tus sentimientos; son cuentos educativos terapéuticos".

La manera de fomentarlo es que en casa haya libros, de hecho hay estudios que ponen de manifiesto que "dependiendo del número de libros de la biblioteca que el niño tiene en casa, así será el nivel de estudios que alcanzará".

Y es que "si no lo introducimos en el gusto por leer, si no le leemos nosotros, no enganchará con la lectura, porque en clase se enseña a leer, pero no con entonación; la literatura tiene que ser un reflejo de un buen orador", de la que se aprende por imitación y por contagio emocional.

También defiende la importancia del cuento tradicional, que ha caído en el olvido. Subraya que los cuentos también tienen que hablar del diablo, porque "simbólicamente la figura del diablo habla de las adicciones, de cómo podemos engancharnos a las sustancias o a las nuevas tecnologías, simboliza las tentaciones y si quitamos esos cuentos cada vez habrá más adictos"."